Los desafíos de hacer películas para el gran público

Los responsables de Patagonik, Pampa Films y K&S Films, las tres grandes productoras de cine industrial de nuestro país, hablan de sus proyectos y estrategias

Abordar diferentes géneros, procurando que las películas tengan proyección internacional. Generar proyectos con coproductores argentinos y, según el tipo de film, también con socios del exterior. Combinar el cine de calidad con aquel que tiene la intención de llegar al público. Estos objetivos marcan el camino de las grandes compañías locales, que impulsan el denominado “cine industrial” (realizaciones de alto presupuesto, encabezadas por actores conocidos para el público mayoritario), desarrollado, en especial, tres empresas de Argentina: Patagonik, Pampa Films, y K&S Films. Consultadas por LA NACION, las productoras expusieron sus estrategias para hacerse un hueco en el complejo mercado cinematográfico.

Con nueva línea ejecutiva (Juan Galli como gerente general, Juan Vera en la gerencia artística, y Alejandro Cacetta en el área de negocios), Patagonik asumió la producción del segundo largo de Paula Hernández, Lluvia. “Creemos que este film es una buena síntesis de la filosofía y el tipo de producción que queremos en la compañía”, señala Vera. En Patagonik quieren producir cuatro o cinco películas por año y con ellas, “abarcar diferentes franjas de público”, además de “un par de eventos mainstream, de grandes estrellas, o películas que están lanzadas al gran público”, según explica el ejecutivo. El plan, detalla, incluye “hacer un film al año dedicado al público infantil y uno o dos productos de los llamados de calidad, con intención más autoral”, línea en la que ubica aLluvia. “Paula Hernández es la conjunción de un tipo de directores que no abundan, que tienen una impronta autoral y, a la vez, incorporan el factor industrial del cine -destaca Vera-. Ella tiene claro que hay un público, y le interesa llegar a él con historias que estén bien contadas, que sean claras para el espectador y que también le presenten un desafío.”

Frente al aluvión de estrenos argentinos (más de 80) en 2007, sólo unos pocos lograron llevar público a las salas. El bajón de taquilla no es un dato menor a la hora de sacar cuentas: cada vez, coinciden los productores, se hace más difícil recuperar costos en el mercado interno. “Para llegar al punto de equilibrio de una película de presupuesto mediano hoy se necesitan muchos más espectadores. Producir un film con ciertos estándares de calidad implica hablar de más de un millón y medio de dólares. Entonces, sube mucho el riesgo”, apunta Vera, y da un ejemplo: “Si en 2000, para recuperar el costo de inversión deAparienciasse necesitaban 200 mil espectadores, ahora necesitamos el doble. Hace cinco años superábamos esa cantidad. De hecho, Aparienciashizo 850 mil espectadores”.

Ante esta realidad, las compañías van delineando distintas maneras de producir sus films. “Cada proyecto tiene su naturaleza y su costo. Algunas películas son en coproducción, otras enteramente propias. Pero se hace imperioso tener un socio afuera, un español”, explica Vera, quien a su vez considera: “La coproducción es una buena alternativa. Pero si se hace necesaria para todos los proyectos, puede ser perturbador para la industria argentina. Porque la excesiva dependencia de un mercado extranjero condiciona la producción”.

En materia de alianzas, la vinculación entre las productoras “fuertes” suele ser habitual en la industria local. Patagonik es socia minoritaria deLa señal, el policial negro dirigido por Ricardo Darín y Martín Hodara con el cual debutó en la producción Pampa Films (que, a su vez, tiene un pequeño porcentaje enPérez 2, la verdadera historia).

Un año atrás, Pablo Bossi -uno de los fundadores de Patagonik, que presidió hasta su desvinculación, en 2005-, se asoció con la española Filmax para crear Pampa Films, cuyo equipo ejecutivo también integra Juan Pablo Buscarini, director de la primera parte del ratón Pérez y deEl arca. Siete largos, entre ellos, La señal, que sumó 350 mil espectadores en la Argentina, conforman el plan de realizaciones (ver recuadro) anunciado por Pampa. “En nuestra compañía -agrega- la línea general es que el productor tenga mayor participación en la génesis y el destino de una película para promocionarla, distribuirla, viajar a los mercados. Un film que no se muestra no se vende, por más que sea una obra maestra.”

El presidente de Pampa describe el panorama que plantea la taquilla nacional. “El costo de un film comoLa señales de 2 millones de dólares (de los cuales alrededor de 500 mil aportó España). Necesariamente, hay que recurrir a la coproducción con España -sostiene Bossi-. Porque una inversión de 6 millones de pesos en la Argentina no se recupera. Por más que la película haga un millón de espectadores, cosa que es muy difícil. En 2007 ningún título argentino hizo esa cantidad.”

El perfil de las películas, afirma Bossi, es clave en la búsqueda de un mejor posicionamiento del cine nacional en el circuito cinematográfico. En tal sentido, el productor describe algunos aspectos que hacen a la línea de films impulsada por Pampa: “Una de nuestras metas es revitalizar un poco elstar system, por lo menos en la Argentina, porque está muy ligado a la TV”. Se trata, explica el ejecutivo, de generar películas “con actores que tengan una imagen o solidez local”, pero con miras a “ir conquistando mercados externos”, como España, Brasil y México. “En la Argentina se hizo cine de género muy bueno. Y funcionó -agrega Bossi-. Creo que hay que reivindicar un poco el género en nuestra cinematografía. Obviamente, darle una impronta autoral. Hay ciertas reglas que se pueden mantener o violar voluntariamente. Pero hay que saber que existen, y que la gente espera ciertas cosas de una historia contada cinematográficamente.”

Creada por Oscar Kramer y Hugo Sigman, K&S Films es la responsable de películas con destacable repercusión nacional e internacional ( Tiempo de valientes, El perro y Crónica de una fuga ), además de El camino de San Diego y El pasado ), que resultaron menos favorecidas en boletería. “Cuatro años atrás, anunciamos que haríamos cinco films y luego evaluaríamos los resultados”, señalaron los productores de K&S, al ser consultados por LA NACION. “Nuestra estrategia de evaluación globalmarca que los resultados son neutros económicamente y muy positivos en lo artístico.” Ahora comienza otra etapa en la empresa, con idéntica estrategia, “y un conjunto de proyectos para los próximos dos años”, según adelantan en K&S Films, que contempla integrar socios argentinos y del exterior para sus emprendimientos.

Nuevamente respaldados por esta productora, Damián Szifrón y Adrián Caetano están trabajando en sus próximas películas. El primero da los toques finales al guión deEl extranjero, cuyo rodaje comenzaría en julio de 2008. Un par de meses antes, Caetano dirigirá una historia de ciencia ficción y terror basada en un guión del cineasta, Cimarrón, encabezada por Pablo Echarri. Además, K&S tiene en carpetaEl eternauta, de Oesterheld, todavía sin fecha de rodaje, y recientemente cerró un acuerdo con la productora Cuatro Cabezas para realizar un largo de animación. “Estos proyectos no excluyen la posibilidad de nuevos directores o guionistas, que siempre estamos dispuestos a evaluar”, apunta Kramer, presidente de esta compañía, que cuenta con apoyo en distribución de lamajorestadounidense Fox.

Julia Montesoro

Sobre K&S Films
Medio: La Nación
Fecha: 26/01/08

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